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Descripcion del producto
El capitalismo vive y nos hace vivir de sus encantos y perversiones.
El siglo XIX soñó la imagen de una ciudad celeste en la tierra,
un paraíso afincado en la abundancia democrática de la modernización
y el progreso. Una ciudad que fuera representación cabal de la
armonía, la felicidad y el bien común. Y se dispuso a planificarla,
Hoy, en la superficie pringosa de las enciclopedias publicitarias, se
lee la prolongación de ese sueño utópico. La ciudad del sueño es la
ciudad de la tentación y el consumo. El mercado del ocio, mercado
de la felicidad pasajera, engendró hijos predilectos y brutales: Las
Vegas, Disneylandia, el Club Meditarranée. En escenarios de esta
naturaleza se percibe, aun sin querer, cómo la industria de la diversión
es un inagotable testimonio de la estupidez, el fracaso y la barbarie
de la cultura moderna. La burguesía argentina lmaginó tambien
el fetiche de una ciudad secreta y exclusiva; Punta del Este,
desde los años '50, es tributaria de esa imagen fantasmagórica:
una ciudad sin victimas. limpia teatralidad del bienestar y la moral
del confort. Y ahora, también, comedia de oscuras y obscenas operaciones
políticas, de marketing, de publicidad y medios. Estas nuevas
formas de fetichismo que llenan la escena del verano repiten y
llevan al extremo la ritualidad vacía del mercado en vacaciones.
El siglo XIX soñó la imagen de una ciudad celeste en la tierra,
un paraíso afincado en la abundancia democrática de la modernización
y el progreso. Una ciudad que fuera representación cabal de la
armonía, la felicidad y el bien común. Y se dispuso a planificarla,
Hoy, en la superficie pringosa de las enciclopedias publicitarias, se
lee la prolongación de ese sueño utópico. La ciudad del sueño es la
ciudad de la tentación y el consumo. El mercado del ocio, mercado
de la felicidad pasajera, engendró hijos predilectos y brutales: Las
Vegas, Disneylandia, el Club Meditarranée. En escenarios de esta
naturaleza se percibe, aun sin querer, cómo la industria de la diversión
es un inagotable testimonio de la estupidez, el fracaso y la barbarie
de la cultura moderna. La burguesía argentina lmaginó tambien
el fetiche de una ciudad secreta y exclusiva; Punta del Este,
desde los años '50, es tributaria de esa imagen fantasmagórica:
una ciudad sin victimas. limpia teatralidad del bienestar y la moral
del confort. Y ahora, también, comedia de oscuras y obscenas operaciones
políticas, de marketing, de publicidad y medios. Estas nuevas
formas de fetichismo que llenan la escena del verano repiten y
llevan al extremo la ritualidad vacía del mercado en vacaciones.
Información adicional
| EDITORIAL | Armas de la Crítica |
| AUTOR | Américo Cristofalo |
| ISBN | 987-95226-3-X |
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